Desde pequeños nos recalcaron su importancia para el fortalecimiento de huesos y dientes. Sin embargo, una parte creciente de la población tiene restringido el consumo, pues sufren diversos malestares.
La ingestión de determinados alimentos, sobre todo de fermentados, ahumados y aquellos ricos en proteínas, es una causa común que conduce a la aparición de estos molestos dolores de cabeza.