Comprometiéndose con la tendencia de hacer del parto un hecho más natural e íntimo, Clínica Santa María ha sumado a sus cómodas y modernas habitaciones con baño privado y aire acondicionado, las Salas de Parto con la nueva Tecnología AIP (Atención Integral del Parto).
Es así, como este importante avance respalda nuestra filosofía que busca crear, desde el origen de la vida, vínculos más estrechos entre la mamá y su hijo, integrando en todo el proceso al papá.
Tener una guagua es algo normal, no una operación
Cuando va a llegar un nuevo integrante a la familia se presentan temores y preocupaciones por cómo se producirá el parto, los que generalmente se asocian a la idea de entrar a un pabellón, ambiente desconocido para los padres.
Pensando en esto y en el beneficio del parto normal, los países más desarrollados comenzaron a adoptar la idea de tener salas especiales que contaran con comodidades para la mamá, favoreciendo la naturalidad del parto y manteniendo siempre tanto su seguridad como la del recién nacido.
Basado en este concepto, Clínica Santa María implementó dos salas AIP, las que están especialmente acondicionadas para que la madre haga el trabajo de preparto, parto, recuperación y atención del recién nacido en una misma sala, semejante a una habitación normal, lo que favorece la integración madre-hijo-padre, permite realizar un apego seguro y proporciona calidez y seguridad.
En estas salas la mamá cuenta con todas las comodidades necesarias para vivir tranquilamente los últimos momentos de su embarazo: puede compartir con su familia, escuchar música, ver televisión, desplazarse para favorecer las contracciones y realizar ejercicios. A través de un equipo especial de telemetría la mamá puede caminar manteniendo un monitoreo seguro de los latidos fetales y de la contracciones.
Mónica Guitart, Matrona Jefe del Servicio de Maternidad de Clínica Santa María, explica que los conceptos fundamentales de las Salas AIP son mantener una atención integrada entre la guagua y la familia. “Todos los procedimientos que realizamos al recién nacido se hacen en esta pieza, favoreciendo la permanencia conjunta de la madre y el hijo. De esta manera, colaboramos a que los padres y familiares se integren a los cuidados y atenciones requeridas por el nuevo integrante de la familia", explica.
Un sinfín de emociones en el mismo lugar
Cuando llega el momento del parto, la pieza se transforma y se acondiciona con todos los elementos necesarios para recibir a la guagua. El niño(a), una vez nacido, es evaluado y atendido directamente en la misma pieza, donde los nuevos padres comparten los primeros minutos de adaptación a la vida extrauterina y proporcionan la seguridad y afecto que el niño o niña necesita. Estos intensos y emocionantes instantes los pueden compartir, una vez que se ha realizado la atención de la mamá y del hijo(a), con sus familiares.
Después del parto, la mamá permanece en la habitación junto a su hijo(a) y seres queridos, mientras se valora la evolución de la fase inmediata post parto. Luego, son trasladados a su habitación.
"Esto apunta a que la mamá sienta que viene a tener su guagua como un evento normal y natural, y no como un acto quirúrgico", dice la Matrona Jefe de CSM. |